Reseña Histórica

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El Santo Padre Benedicto XVI ha erigido la Diócesis de San Jacinto de Yaguachi, con territorio desmembrado de la Arquidiócesis de Guayaquil, y al mismo tiempo ha nombrado al Excmo. Monseñor Aníbal Nieto Guerra, OCD, primer Obispo de la misma circunscripción eclesiástica, quien ejerció anteriormente el cargo de Obispo auxiliar de Guayaquil.

La nueva diócesis ha sido creada del territorio desmembrado de la Arquidiócesis de Guayaquil (Vicarías pastorales de Durán, Milagro y Naranjal), aproximadamente el 30% del territorio que constituía la entera Arquidiócesis de Guayaquil. Las diócesis se agrupan en provincias eclesiásticas, presidida por un Arzobispo, en Ecuador actualmente hay cuatro Provincias eclesiásticas: Quito, Guayaquil, Cuenca y Portoviejo. La Provincia eclesiástica de Guayaquil está conformada por la Diócesis de Guayaquil, la Diócesis de Babahoyo y la nueva Diócesis de San Jacinto de Yaguachi, la misma que está distribuida en 42 parroquias, que son atendidas por 38 sacerdotes diocesanos y 10 sacerdotes religiosos. También desempeña su misión en esta circunscripción 1 diácono permanente.

Una Diócesis es una porción del Pueblo de Dios, cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la colaboración de un grupo de sacerdotes o presbíteros (el presbítero de la Diócesis), de manera que unida a su pastor y congregada por él mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituyan una Iglesia particular.

La Iglesia de San Jacinto, que tenía el título de Basílica Menor, en la ciudad de Yaguachi, pasó a ser la Iglesia Catedral de la nueva diócesis. En esta misma ciudad reside el Obispo y allí ha establecido su sede la Curia diocesana. Fue Juan Pablo II quien obsequió a la entonces Basílica de San Jacinto de Yaguachi un relicario conteniendo unas reliquias del Santo, consistentes en partículas desprendidas del cráneo de San Jacinto, provenientes de la Basílica de la Santísima Trinidad en Cracovia, Polonia. Estás reliquias llegaron el 17 de diciembre de 1981 y reposan desde el 8 de agosto de 1982 en un artístico sarcófago ante el altar de San Jacinto en la actual Catedral.

Entre los templos de las diócesis, el lugar más importante corresponde a la iglesia Catedral, que es signo de unidad de la Iglesia particular. En una Santa Misa celebrada en la Catedral, con la participación plenaria de todo el pueblo en torno a su obispo y a sus sacerdotes, es donde mejor aparece la Iglesia como signo e instrumento de unidad de Dios y los hombres.

La Catedral es también signo del magisterio y de la potestad del Pastor de la diócesis. Catedral es una palabra semejante a cátedra, catedrático. Su relación es la siguiente: la palabra “cátedra” significa silla y es el lugar elevado desde donde explica su clase el profesor y se lo llama catedrático a aquel que ocupa el lugar más alto de nivel docente. Siendo entonces el Obispo un “Maestro de la fe”, es el más importante de la Diócesis, por lo tanto tiene también su cátedra episcopal, colocada en el sitio más importante de la Iglesia Catedral. La Catedral es un lugar consagrado solemnemente, y su aniversario es celebrado en todas las iglesias de la diócesis, mostrando así si dependencia y cohesión con ella.

Comprometámonos entonces a despertar un mayor amor afectivo y efectivo a la Santa Madre Iglesia Católica y a cultivar el sentido de pertenencia a nuestra Iglesia particular de San Jacinto de Yaguachi, considerándola como la Iglesia madre y a nuestra Catedral como la Iglesia matriz de todas las iglesias de nuestra diócesis, “la casa común de todos los cristianos de la diócesis”.